EMPRENDER ¿ES EL CAMINO?

No podría estar más conectada con el tema ya que uno de los aprendizajes más grandes de mi vida ha sido emprender mi empresa. Una montaña rusa de emociones, experiencias, aciertos, desaciertos, ganancias y pérdidas tanto físicas como emocionales. Hoy puedo decir con absoluta certeza que todo aquel que decida emprender y esté convencido, decidido y determinado a continuar, está probándose a sí mismo, está eligiendo vencer sus más grandes temores y asumir responsabilidades que jamás imaginó, así como probará la valentía que se logra de tomar decisiones simples y otras más complejas en el día a día sin parar un solo segundo.

Emprender es una oportunidad que pocas personas deciden tomar, lanzarse al vacío de la incertidumbre con la única y más valiosa certeza puesta en la confianza de su propia capacidad de hacer realidad todo lo que pase por su mente, pues, cada día es diferente uno de otro, y en cada uno, se habrán de tomar decisiones, arriesgarse, confrontarse, rendirse, soltar y todo aquello que probará tu capacidad de persistir ante el sueño o la misión que has elegido materializar.

Sin embargo, hay algo importante que debes saber, no es lo mismo tomar la decisión de emprender motivado por:

  • La necesidad de generar mayores ingresos
  • Resultado de la pérdida de empleo y no encontrar más opciones laborales
  • Ver una oportunidad de negocio en el entorno donde te encuentras
  • Aceptar participar en la propuesta del sueño de alguien a quien amas
  • o porque piensas que tu habilidad puede dar más resultado si lo haces de forma independiente

Que tomarla porque ya estás alineado, sintonizado con tu propósito de vida y es hora de materializar ese don, ese sueño y convertirlo en un estilo de vida lleno de pasión, creatividad, abundancia y satisfacción personal.

La diferencia radica en que, lo primero no nace de una exploración interna, por el contrario, es algo externo lo que motiva una decisión tan trascendental, y es así, ya que afecta todos los aspectos de tu vida. Tomar una decisión desde el afuera siempre te traerá una inmersión en un bucle de experiencias dolorosas, costosas y negativas que, si bien aprenderás de ellas, no son necesarias vivirlas de esa forma.

En cambio, cuando la decisión de emprender viene de la certeza de que tu intención es la expansión de tu don, facultad o habilidad que viene del alma y, la puesta en la materia conlleva un bien mayor para ti y para quienes recibirán tu aporte, todo de allí en adelante, desde la gestación del proyecto, la consecución de los recursos, la planificación y la materialización del mismo, traerá consigo un cúmulo de experiencias de crecimiento, procesos creativos y evolución.

El camino se disfruta y el universo te conecta con todo lo que necesitas para que el proceso fluya, ¿necesitarás dedicación? sí claro, ¿tomará tiempo? ¡por supuesto! pero todo fluirá y los resultados se darán en menor tiempo del que pensabas.  ¿A qué se debe esto? a que, a diferencia de lo que se dice en muchos medios hoy en dia, la materialización de nuestro propósito del alma responde a la vibración, a la alineación de tu esencia con tus acciones en la realidad, no es solo cuestión de esfuerzo y mentalidad positiva, si lo que emprendes no viene de tu verdadero ser.

Para aquellos emprendedores que están por nacer, tengan en cuenta que, nada será igual a partir de ese momento, que todo se convertirá en una aventura, ya que, es la mejor forma de verlo, que toda su vida será puesta a prueba, sus prioridades cambiarán, su forma de ver el mundo y el valor que hasta ahora le daban a las cosas y personas también se modificará. Emprender es un camino que forja el carácter, define tu personalidad y crea mayor valor a tu existencia, en sí, cada experiencia le dará mayor sentido a tu vida.

De allí la importancia de tomar la decisión desde la consciencia y no desde la necesidad u oportunidad, el camino será enriquecedor en el primer caso, en el segundo, puede ser una de las experiencias más desgastantes de tu vida y puedes experimentar muchas pérdidas.

Así que, tú decides de qué forma quieres emprender este bello caminar, del modo «resistir» o del modo «fluir». Ambos te llevarán a un resultado, la diferencia es tener la claridad del resultado que deseas obtener.

¡Buen viaje amigo emprendedor!

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